La memoria de cada proyecto de arquitectura, ordenada por IA
IN.CRUDO nace de un dolor que todo arquitecto conoce: los cambios de obra viven en audios sueltos, mails y cuadernos, y encontrar "qué se decidió" cuesta horas.

El punto de partida
Un cliente manda un audio con un cambio, el proveedor contesta por mail, la decisión queda en una llamada. Semanas después nadie recuerda dónde está esa información, y buscarla se lleva horas que nadie factura.
Las herramientas existentes ordenan archivos, no contexto: nadie tiene tiempo de escribir la minuta de cada conversación.
Qué construimos
Un bot de WhatsApp que escucha y entiende
El arquitecto reenvía el audio, la foto o el documento al bot, y la IA lo transcribe, entiende de qué proyecto es y lo deja registrado donde va.
Cada proyecto con su memoria
Clientes, obras y registros organizados: qué se decidió, cuándo y quién lo pidió, con la fuente original guardada.
Aprobación humana siempre
Nada se guarda solo: cada registro que arma la IA pasa por un botón de aprobar o editar.
Un buscador que responde preguntas
"¿Qué habíamos definido del solado de la terraza?" se responde en segundos, citando el audio o el mail original.
Integraciones
Cómo le cambió el día a día
- Las horas de búsqueda se convierten en segundos: la memoria del estudio deja de vivir en la cabeza de una persona.
- El historial de cada obra queda auditable: decisión, fecha y fuente.
- Pensado como producto: cualquier estudio de LATAM va a poder suscribirse.
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